La regulación relativa a la legítima defensa, tal como se fija en los artículos 25 y 25ª del Código Procesal Penal peruano, plantea un elemento fundamental para la comprensión de las causas de justificación penal. El artículo 25 define los requisitos fundamentales para invocar esta figura de legítima defensa, requiriendo una agresión ileg